Cuatro altas terapéuticas, cuatro.

Hay semanas mejores, hay semanas peores, y esta es de las buenas. Damos 4 altas terapéuticas, 3 de ellas mujeres. Es la mayor satisfacción que podemos tener.

La historia de una de ellas es complicada, como otras muchas también.
Esta chica llegó demacrada y confusa a nuestro centro pidiendo ayuda desesperadamente. Tenía 40 años, había sufrido violencia de género durante casi 10 y una orden de alejamiento de 4 años.
No es fácil superarlo y se acogió a nuestros recursos terapéuticos por consejo de su psiquiatra al verla incapaz de superar el estrés postraumático que arrastraba con abuso continuado de sustancias.

Vino pidiendo una ayuda desesperada con la sensación de estar echando a perder su vida y la de su familia.

Podemos decir con satisfacción y orgullo que esta chica se ha recuperado, ha retomado su trabajo como auxiliar de enfermería en un hospital y se maneja de manera satisfactoria por la vida gracias a las herramientas que en este centro enseñamos a nuestros usuarios.

Es un arduo tratamiento, pero completamente necesario cuando las sustancias manejan nuestra vida.

Os dejamos la “carta” que ha escrito:

Se curaron las fisuras de las manos, las llagas de la boca, se nutrieron mis párpados con otras lágrimas, reconfortantes abriendo los ojos a un nuevo mundo.

 "Si alguien me lo hubiese contado, no me lo hubiera creído.
 En la peor racha de mi vida, de trenes perdidos, brechas en el rostro, y desconsuelo no podía ni imaginar que me esperaran tiempos nuevos tras el sufrimiento.
 Tiempos en los que mi único objetivo solo era respirar, resistir a la marea que me arrastraba, reservar mi poca energía para lo que pudiera pasar.
 Que tras mi peregrinación por el desierto de tantas lágrimas iba a brotar un oasis, un bálsamo, un timón, y un faro en el que por fin reencontrar mi camino.
 Una mano de hierro en la que afianzarse y me prestara las herramientas para grabar a fuego en mi cabeza la balanza de lo provechoso o perjudicial que en esta vida nos rodea.
 No me hubiera resistido tanto, no me hubiera resarcido en mi desdicha días, meses y estaciones, con el nudo en la garganta, y el miedo y el terror como único enemigo.
 Habría intuido firmemente que solo nosotros tenemos la flecha que impulsa nuestro destino.
 Mucho antes habría dado una patada a la terrible mochila de sustancias que impedían mi camino siendo el eje de mis días y de mis noches, catapultando la oportunidad de superar el presente y mejorar el futuro.

 Con el estómago vacío, la cabeza obnubilada, ya me veía rechazada, maldita, empezando la cuenta atrás de una bomba de relojería que llevaba conmigo.
 Iba directa a la locura, a la enfermedad, a ser un parásito, a renunciar a la felicidad, a conformarme con miseria y tristeza y no veía posible el reconducir lo que me pasaba... yo sola hoy no hubiera podido.
 Quedaron tan atrás los días buenos, los juegos infantiles, los abrazos de la abuela, que ya no me veía merecedora de un resurgir con regalos incluidos.
 Desde tierra hostil eché a perder la confianza, el cariño, los guiños, el aprendizaje, el acompañamiento, la escucha..., la más pura vida en mayúscula con su invencible fuerza que te realiza con solo sentirlo.
 Si una vocecita me hubiera advertido que tras los gritos y el ruido ensordecedor aún quedaba un hueco para mi persona con música, armonía, inquietudes, nuevos libros.

 Se curaron las fisuras de las manos, las llagas de la boca, se nutrieron mis párpados con otras lágrimas, reconfortantes abriendo los ojos a un nuevo mundo.
 Y sentimos el perdón, el agradecimiento, los afectos, por fin hay equilibrio y le encuentras sentido.
 Se amplía nuestra agenda de teléfonos, puedes estar sola y acompañada, confiada, contenta, sonriente, sabiendo que tras lo vivido nada va a poder acabar contigo.
 Has recorrido muchas aristas, muchas piedras, muchas tormentas..., has encontrado la cuadratura del círculo.
 Se abre paso la esperanza..., la recompensa tras el sacrificio.
 Sólo puedo dar inmensas gracias a todo el equipo, una experiencia inolvidable un éxito en todos los sentidos"
   

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